
Cuando la noche cae sobre los antiguos salones del castillo, hay presencias que no necesitan ninguna corona para parecer reales.
Entre velas, vitrales y la fría luz de la luna, un león blanco vela tranquilamente junto a su cachorro.
Majestuosos, silenciosos y casi irreales, parecen pertenecer a una historia que alguien olvidó escribir.
Pero quizá las mejores historias sean precisamente esas: las que solo aparecen cuando llega la noche. 🌙🦁




