
Según consta en los Anales, Ramona tenía la curiosa costumbre de aparecer justo cuando el café estaba a punto.
Sor Patata sostenía que era pura casualidad.
Sor Piedad nunca terminó de creérselo

Según consta en los Anales, Ramona tenía la curiosa costumbre de aparecer justo cuando el café estaba a punto.
Sor Patata sostenía que era pura casualidad.
Sor Piedad nunca terminó de creérselo