🦐 Elegía a la Cigala Mustia y a la Almeja Triste

A la orilla del mar,

allí donde las olas llegan cansadas,

viven la Cigala Mustia

y la Almeja Triste.

Ella está triste

porque él está mustio.

Y él está mustio

porque ella está triste.

Y así sucesivamente.

A veces ella le dice:

—Ay, Cigala mía…

Y él suspira muy bajito.

—No te preocupes, Almeja…

Pero la Almeja se pone todavía más triste.

Y la Cigala, al verla tan triste,

se mustia un poco más.

Las gaviotas, por respeto,

evitan hacer comentarios.

Los pulpos miran hacia otro lado.

Y los peces, educadamente,

fingen que no han visto nada.

Así pasan los días.

A la orilla del mar.

Ella un poco triste.

Él un poco mustio.

Nota del cronista

Los afectados han solicitado discreción.

Y el resto de los detalles…

es mejor no comentarlos.