Doctora en Armonía Cebaria y profesora de música de Cebollasonia

Sus conciertos suelen llenar auditorios.
En Cebollarriba, la gente ya empezaba a sentarse cuando, desde detrás del telón, se oyó:
NYIIIIIIIIIIIIIC…
NYUUUUUUUUUUC…
El público se quedó en silencio.
Alguien miró hacia el escenario.
Alguien dejó de quitarse el abrigo.
Entonces apareció la Dra. Violet.
Saludó solemnemente.
Levantó el arco.
PLONG!
PLONG!
Dos cuerdas del violín salieron volando.
La Dra. Violet miró el violín.
Miró las cuerdas.
Y dijo:
—Ningún problema.
Hizo un pequeño gesto con la mano.
Y, de repente, el auditorio se llenó de una preciosa música de violín.
🎻🎶
La Dra. Violet empezó a mover el arco con una concentración absoluta.
El público quedó maravillado.
Nadie entendió exactamente qué acababa de pasar.
Pero aplaudieron igualmente.




