Su Gracia Amadeus Culerus

Residente honorario de Vallefisgón desde hace tanto tiempo que nadie recuerda cuándo llegó. Ni él mismo.

Hombre de conversación agradable, modales impecables y una habilidad natural para ocupar el sillón más cómodo del castillo.

Cada jueves disputa una larga partida de ajedrez con Su Excelencia Cassanovus Nappius.

Ninguno de los dos recuerda quién ganó la primera.

Y, por respeto a la tradición, jamás se lo han preguntado.