Dos pueblos. Una misma tierra. Y una cordial rivalidad que dura desde hace… bueno, nadie recuerda exactamente desde cuándo.

En las montañas de Cebollasonia hay dos pueblos que comparten bosque, río, tradiciones y, sobre todo, una manera muy particular de entender la vida.
Cebollarriba, en la montaña.
Cebollabajo, en el valle.
Sus habitantes son los cebollarribenses y cebollabajenses, pequeños gnomos de las cebollas moradas, y tienen una costumbre muy arraigada: defender, con absoluta convicción, que su pueblo es un poco mejor que el otro.
No es enemistad.
Ni mucho menos.
Es una cuestión de principios. 😏
En Cebollarriba aseguran que su pan es mejor.
En Cebollabajo piensan exactamente lo mismo.
En Cebollarriba tocan las campanas con más sentimiento.
En Cebollabajo las tocan a la hora.
Y así podrían continuar horas y horas…
horas cebarias, naturalmente. 🧅
Pero cuando ocurre algo importante, todas esas diferencias desaparecen.
Porque, al final, Cebollarriba y Cebollabajo son dos partes de un mismo mundo.
Y eso los cebollarribenses y los cebollabajenses lo saben muy bien.
Bienvenidos a Cebollasonia.
Aquí las cebollas son moradas, las horas pueden ser cebarias y las discusiones… también. 💜




