Nombre masculino.
Elemento de uso extraordinariamente versátil que aparece espontáneamente en toda clase de expresiones populares del Desván cuando la prudencia, el buen gusto o la Madre Paciencia desaconsejan emplear el término original.
Expresiones habituales:
Estoy hasta los pitorros.
No me toques los pitorros.
No me sale de los pitorros.
Me tiene los pitorros cuadrados.
Vete a tocarle los pitorros a otro.
Nota de Aurelius: La etimología de los pitorros continúa siendo objeto de debate entre los estudiosos. Algunos afirman que siempre han existido; otros sostienen que aparecieron espontáneamente durante un Concilio especialmente largo. No hay consenso.




