🥒 Oda al pepino

¡Oh, noble pepino verde,
fresco habitante del huerto,
tú que creces en silencio
sin pedir jamás honores!

Crujiente como el viento de verano,
sereno como el agua del arroyo,
eres el héroe de las ensaladas
y el consuelo del caracol.

Pepino querido,
pepino triunfante,
¡que nunca te falte tierra
ni un rayo de sol brillante!

Y si alguien te desprecia
por tu humilde verdor,
¡nosotros alzaremos las jarras
y cantaremos en tu honor!

¡¡Ooooooooh, pepinoooooooo!!

¡¡Veeeeeerde y refrescaaaaaante!!