Después de vísperas, Sor Patata de Lourdes Moñoñongo y Sor Piedad de los Dolores Absurdos se retiraron al Obrador de San Benito para tratar determinadas cuestiones relacionadas con las conservas y otros asuntos de difícil clasificación.

—Sor Piedad de los Dolores Absurdos, yo siempre he pensado que el tamaño es una cuestión secundaria.
—Ciertamente, Sor Patata de Lourdes Moñoñongo. Lo importante es la consistencia y saber darle buen uso.
—Porque a veces los más modestos dan grandes satisfacciones.
—Ay, sí, y si son un poco torcidos, tampoco pasa nada.
Una novicia deja caer el rosario.
La Madre Superiora se santigua.
—¡Hermanas, por el amor de Dios, recordad en qué convento vivís!
—Sí, madre.
—Naturalmente, madre.
—Solo hablábamos de los nabos del huerto.
—Ya. Como siempre.




