
Antes de que lleguen la música, las salchichas y la cerveza, hay una pregunta que alguien debería haber hecho hace tiempo:
¿Quién ha dejado que esta pandilla organice el Oktoberfest?
Nadie lo sabe.
Nadie quiere asumir la responsabilidad.
Y, francamente, a estas alturas ya es demasiado tarde.
En Zwergenbach hay gente muy respetable.
También los hay que lo parecen.
Tenemos campesinos, taberneros, músicos, abuelas, vecinos, visitantes… y algún individuo que todavía no sabemos muy bien qué hace, pero que siempre aparece cuando hay comida.
Todos tienen una historia.
Algunos tienen demasiadas.
Y hoy os los presentaremos antes de que empiecen a beber y ya no haya manera de saber qué ha pasado. 🍺🥨
¡Bienvenidos a Zwergenbach!
Y que Dios nos coja confesados. 😂🍺




