📜 I CONGRESO INTERNACIONAL DE NASOLOGÍA APLICADA

Figura 1. Sesión inaugural de la Cátedra Superior de Nasología Aplicada. Archivo de autenticidad discutible.

Tras una investigación exhaustiva, treinta y dos entrevistas, cuatro cafés, dos infusiones y un cruasán sospechoso, el Consejo concluye:

El Concilio estaba elaborando un informe sobre una panadera.

El Concilio estaba redactando un artículo.

El Concilio no propuso la Nasología Aplicada.

Nadie propuso la Nasología Aplicada.

Y, sin embargo, la Nasología Aplicada existe.

Los peritos consultados coinciden en que nos encontramos ante un caso de emergencia espontánea de ideas absurdas, un fenómeno raro, aunque documentado, en personas con exceso de imaginación y demasiado tiempo delante de un teclado.

Cuando una masa de pan fermenta cerca de un cerebro hiperactivo, puede producirse una Reacción Panadero-Cuántica, mediante la cual un concepto completamente innecesario aparece sin causa aparente.

Los científicos lo resumen con una fórmula muy sencilla:

Harina + levadura + imaginación = cualquier disparate es posible.

Por todo ello, el Consejo exime al Concilio de cualquier responsabilidad directa.

No obstante, recomienda que, en futuros procesos creativos, se mantenga una distancia mínima de dos metros entre la masa madre y cualquier conversación sobre anatomía facial.

El acta queda cerrada a las 17:42 horas, momento en el que uno de los miembros del Consejo preguntó muy seriamente:

«¿Y si hiciéramos un máster en Nasología Aplicada?»

La sesión fue suspendida de inmediato.

Anexo B

El máster acabó impartiéndose de todas formas.