
—¿Qué es esto, hija?
—El registro de los calcetines.
—¿Por qué?
—Porque algunos se han marchado.
—¿Se han marchado?
—Sí.
—¿Adónde?
—No lo sé. No me lo han dicho.
—Pero ¿cómo sabes que se han marchado voluntariamente?
—Porque si se hubieran perdido, habrían pedido ayuda.




