
Sor Castidad entra en la cocina con un frasco vacío en la mano.
—¿Madre Paciencia?
—Sí, hija?
—¿Las indulgencias se pueden guardar en frascos de vidrio?
—…
—Es que he pedido unas cuantas y no sabía dónde ponerlas.
Madre Paciencia cierra los ojos.

Sor Castidad entra en la cocina con un frasco vacío en la mano.
—¿Madre Paciencia?
—Sí, hija?
—¿Las indulgencias se pueden guardar en frascos de vidrio?
—…
—Es que he pedido unas cuantas y no sabía dónde ponerlas.
Madre Paciencia cierra los ojos.