DICCIONARIo MARRANERO DEl desván: BASTARREAR

Bastarrear


Verbo. Hacer algo más de la cuenta, insistir o seguir cuando ya era suficiente y no hacía ninguna falta.

«¡Ya basta! ¡No bastarrees más, que estaba perfectamente!»

DICCIONARIo MARRANERO DEl desván: POTarrear

Potarrear

Verbo. Tocar, remover o meter mano en cosas sin necesidad, consiguiendo a menudo que queden peor de como estaban.

«No me potarrees eso, que estaba perfectamente bien.»

¿QUIÉN ES LA PROFESORA CEBORASTINA TYMPANIA?

Musicóloga. Investigadora. Percusionista ceboriana. Y, según algunos testimonios, responsable de haber hecho llorar a una cebolla sin necesidad de cortarla.

La profesora Sebastina Tympania ha dedicado buena parte de su carrera al estudio de un fenómeno que la ciencia convencional todavía no ha querido afrontar:

las cebollas tienen ritmo.

Desde las profundidades de los antiguos archivos ceborianos, Tympania ha recopilado testimonios, partituras imposibles y diversos instrumentos que nadie sabe exactamente quién fabricó.

Su especialidad es la percusión vegetal aplicada, una disciplina que combina musicología, botánica y una preocupante cantidad de cebollas.

Según la profesora, cada variedad de cebolla posee una frecuencia propia.

Según sus colegas, la profesora simplemente da golpes a las cebollas hasta que alguna suena diferente.

Ella rechaza estas acusaciones.

Y continúa tocando.

¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!

Porque, como afirma en una de sus obras más controvertidas:

«Si la Cebolla tiene voz, alguien tendrá que hacerle de batería.»

El resto de la comunidad científica todavía no ha decidido si esto es una teoría revolucionaria o una petición de ayuda.

EL MISTERIO DE LA GRAN CEBOLLA

Un descubrimiento curioso en Loch’s Cave

Por el profesor Fergus Clockmannaan

Desde hace muchos años, los estudiosos de la tradición ceboriana han discutido si la Gran Cebolla había sido alguna vez algo más que una leyenda transmitida en antiguos manuscritos.

El otoño pasado, bajo las antiguas piedras de Loch’s Cave, encontré una cámara que no aparece en ninguno de los mapas que he podido consultar.

Estaba fría, húmeda y cubierta de un polvo que parecía no haber sido removido en décadas. Al fondo de la cámara se encontraba el objeto que motiva este artículo.

Era una cebolla.

Pero no una cebolla como las que conocemos.

Su aspecto era antiguo, de un color violáceo y apagado, y las capas exteriores parecían haberse secado sin llegar nunca a pudrirse.

Tomé notas, hice un boceto y recogí algunos fragmentos del suelo que la rodeaba.

No puedo afirmar que fuera la Gran Cebolla descrita en los relatos más antiguos de Cebollasonia.

Pero había algo en aquella cámara que me hizo pensar que quizá los relatos no eran tan fantasiosos como habíamos querido creer.

Volví allí tres días después.

La cámara seguía allí.

La cebolla, no.

Prof. Fergus Clockmannaan
Expeditionary Scholar & Independent Researcher
Loch’s Cave, 1897

📂 ACTA DEL INCIDENTE

El caso del teclado que quería escribir Gregorius

📜 DIRECCIÓN GENERAL DE FRESQUEROLOGÍA APLICADA

EXPEDIENTE N.º 47-G

📂 ACTA DEL INCIDENTE

El caso del teclado que quería escribir Gregorius

📜 DIRECCIÓN GENERAL DE FRESQUEROLOGÍA APLICADA

EXPEDIENTE N.º 47-G

Después de una investigación exhaustiva, la Comisión Técnica ha determinado que:

LA RESPONSABILIDAD RECAE ÍNTEGRAMENTE SOBRE EL TECLADO.

El incidente se produjo durante una sesión ordinaria de actividad en Las Golfas, cuando el sistema detectó una sustitución lingüística no autorizada.

La palabra prevista era:

GREGORIUS

La palabra producida fue:

GROGORIUS

La Comisión consideró inicialmente que podía tratarse de un error puntual.

No lo era.


⚖️ EL JUICIO

El teclado fue inmediatamente citado ante el Tribunal Fresquerológico.

El ambiente era solemne.

Piedra antigua.
Madera ennegrecida por el tiempo.
Velas temblando bajo las bóvedas del monasterio.

Aurelius presidía la sesión.

Sor Patata tomaba acta.

Los Impresentables observaban desde el fondo de la sala con una actitud que la Comisión describiría posteriormente como «sospechosamente tranquila».

El teclado fue colocado ante el tribunal.

⌨️ DECLARACIÓN DEL ACUSADO

—¡Protesto! ¡Yo solo quería escribir Gregorius!

Silencio.

Una tecla cae al suelo.

La barra espaciadora llora.

Gregorius levanta lentamente la mirada.

—Continúe.


⚠️ INFORME TÉCNICO

El análisis posterior reveló que el teclado había estado sometido a una exposición prolongada a:

  • humedades delicadas;
  • actividad golfaria continuada;
  • presencia de frescor;
  • y otros factores ambientales todavía pendientes de clasificación.

La Comisión determinó que estas condiciones podían haber provocado una improvisación involuntaria de carácter ortográfico-fresquerológico.

Windows, consultado como sistema experto, emitió el siguiente comunicado:

⚠️ Se ha detectado una sustitución involuntaria de Gregorius por Grogorius.

La Comisión consideró el aviso «preocupante pero coherente con los antecedentes».


🥔 DECLARACIÓN DE SOR PATATA

Sor Patata, especialista en humedades delicadas, fue llamada a declarar.

Después de examinar el teclado durante varios segundos, pronunció su diagnóstico:

«Es un caso clásico de teclas con humedades delicadas.»

No quiso añadir nada más.

La Comisión considera que no era necesario.


🍷 DECLARACIÓN DE LOS IMPRESENTABLES

Los Impresentables, presentes en calidad de observadores, solicitaron intervenir.

—A nosotros también nos pasa.

Gregorius preguntó:

—¿Qué os pasa?

—Después del tercer mezcal, también improvisamos.

La declaración fue incorporada al expediente.

No se consideró especialmente útil.

Pero sí muy reveladora.


📜 RESOLUCIÓN FINAL

Después de deliberar durante un período que los documentos oficiales describen simplemente como «el tiempo necesario», la Comisión Técnica emitió la siguiente resolución:

NO HABRÁ SANCIÓN.

El teclado queda exonerado de toda responsabilidad.

No obstante, se le recomienda:

  • evitar ambientes excesivamente frescos;
  • mantener una distancia prudencial de las humedades delicadas;
  • y, en la medida de lo posible, no improvisar nombres de santos.

CONCLUSIÓN DE GREGORIUS

Gregorius cerró el expediente con una única observación:

«Ya me lo parecía.»

Y así queda oficialmente resuelto el Caso Grogorius.

Porque todo el mundo sabe que…

los teclados, cuando se los deja solos con humedades delicadas, también tienden a improvisar.


🙏 San Gregorius —sin “o” extra, por orden expresa del teclado—, ora pro nobis.

Y que la Madre Fresquera nos ampare.

📂 FIN DEL EXPEDIENTE 47-G