Conservado en los Anales del Desván
Por orden del Archivo General,
visto que el Desván ha abierto sus puertas a otras lenguas;
visto que los personajes tienen la mala costumbre de hablar cada uno como le da la gana;
visto que los protocolos resultan prácticamente intraducibles sin perder un poco el juicio;
y visto que Potoxof ha propuesto traducirlo todo con un diccionario de bolsillo del año 1973…
se resuelve lo siguiente:
Artículo I
Se nombra a Agnès
📜 Traductora Oficial Extraordinaria del Desván
con carácter permanente, honorífico, ligeramente caótico y absolutamente entusiasta.
Artículo II
La Traductora tendrá derecho a:
discutir durante horas si un chiste funciona mejor en inglés o en castellano;
inventar adaptaciones cuando la traducción literal sea un desastre monumental;
proteger la personalidad de los habitantes del Desván frente a cualquier ataque de literalidad.
Artículo III
Queda expresamente prohibido:
traducir a Potoxof como si fuera un simple «editor de imágenes»;
eliminar chistes porque «no se entienden»;
convertir a Sor Patata en una monja excesivamente respetable.
Artículo IV
Cuando una expresión no tenga equivalente en otra lengua…
…la Traductora podrá sustituirla por otra de igual nivel de disparate, siempre que haga sonreír.
Disposición Final
Cualquier desacuerdo lingüístico será resuelto mediante:
consulta a los Anales;
opinión de Gregorius;
suspiro de Aurelius;
y, en última instancia…
nunca, bajo ningún concepto, preguntándole a Potoxof.
Firmado:
✒️ Aurelius, Cronista Mayor del Desván.
✒️ Gregorius, Secretario Adjunto y Responsable de los Sellos que Todavía Funcionan.
✒️ Sor Patata, que ha firmado con una mancha de miel.
✒️ Sor Pietat, que no podía parar de reír mientras firmaba.
Este decreto fue redactado con la inestimable colaboración de Agnès, Traductora Oficial Extraordinaria del Desván.