No se habla de la Navidad del 2007

«En el nombre de la Mantequilla… de la Harina… y de la Leche Entera…
que la bechamel no haga grumos,
que los canelones no se abran,
y que ningún ignorante se acerque a mis fogones.
Amén.»
Al fondo, Amadeus deja la taza.
—Ya volvemos a las andadas…
—«Amadeus, respeta.»
—Yo respeto. Pero la última vez que bendijiste los canelones vino el obispo de Vic y todavía hay una mancha en el techo.
Silencio.
Allegro palidece.
Cassanovus se persigna.
Aura deja de grabar.
Y Allegro, con los ojos perdidos en el infinito, murmura:
—«No se habla de la Navidad de 2007…»
Y durante unos segundos, en el Castillo de Vallefisgón, nadie dice nada.
Porque hay cosas…
Que solo Allegro, Amadeus y Cassanovus recuerdan.
Y sobre las que pesa un juramento solemne.








