📜 DECRETO 52-M

Sobre el Poquito Fatal

Se considera «Poquito Fatal» cualquier expresión que contenga:

• «Solo un poquito.»

• «Solo voy a mirar.»

• «No pasará nada.»

• «Solo será una entrada corta.»

• «No haré ninguna más.»

• «Esto no da para una trilogía.»

La experiencia demuestra que estas frases preceden, en el 98,7 % de los casos, a la aparición de:

📜 tres anexos,

📜 dos expedientes clasificados,

📜 una investigación judicial,

y al menos una intervención desesperada de Gregorius.

Nota histórica

El famoso Poquito Fatal de Sor Castidad acabó provocando:

📜 47 entradas.

📜 12 adendas.

📜 1 Apéndice Judicial.

📜 1 Instituto Superior de Fresquerología Aplicada.

📜 1 demanda formal contra un conocido programa de retoque de imágenes.

Y una leve crisis nerviosa en Aurelius.

Gregorius, que ya no tenía fuerzas para discutir, escribió al margen:

ACTA 601-A

«Jamás, bajo ninguna circunstancia, subestiméis un «poquito».»

Porque las mayores tragedias administrativas de la historia siempre han empezado así.

—«Solo un poquito…»

🦐 Elegía a la Cigala Mustia y a la Almeja Triste

A la orilla del mar,

allí donde las olas llegan cansadas,

viven la Cigala Mustia

y la Almeja Triste.

Ella está triste

porque él está mustio.

Y él está mustio

porque ella está triste.

Y así sucesivamente.

A veces ella le dice:

—Ay, Cigala mía…

Y él suspira muy bajito.

—No te preocupes, Almeja…

Pero la Almeja se pone todavía más triste.

Y la Cigala, al verla tan triste,

se mustia un poco más.

Las gaviotas, por respeto,

evitan hacer comentarios.

Los pulpos miran hacia otro lado.

Y los peces, educadamente,

fingen que no han visto nada.

Así pasan los días.

A la orilla del mar.

Ella un poco triste.

Él un poco mustio.

Nota del cronista

Los afectados han solicitado discreción.

Y el resto de los detalles…

es mejor no comentarlos.

🧀 Oda al Parmigiano Reggiano

No todos los tesoros brillan.

Algunos maduran.

No todos los milagros descienden del cielo.

Algunos llegan en forma de rueda.

Hay quien busca la felicidad.

Hay quien busca la gloria.

Y hay quien, en silencio,

ralla Parmigiano Reggiano

sobre unos macarrones recién hechos.

Y comprende.

Los años pasan.

Las personas cambian.

Los pantalones se estrechan.

Pero él sigue ahí.

Paciente.

Noble.

Ligeramente salado.

Maravillosamente aromático.

Y cuando el cuchillo rompe un trozo,

no se siente dolor.

Solo gratitud.

Porque hay cosas que no se explican.

Solo se aman.

Y una de ellas…

es el Parmigiano Reggiano.

Nota del cronista

Los expertos siguen discutiendo si es un queso.

Allegro Gratinato di Grana Padano di Tutta la Vita considera esta pregunta profundamente ofensiva.

Y se niega a continuar la entrevista.

El Obrador de San Benito

Después de vísperas, Sor Patata de Lourdes Moñoñongo y Sor Piedad de los Dolores Absurdos se retiraron al Obrador de San Benito para tratar determinadas cuestiones relacionadas con las conservas y otros asuntos de difícil clasificación.

—Sor Piedad de los Dolores Absurdos, yo siempre he pensado que el tamaño es una cuestión secundaria.

—Ciertamente, Sor Patata de Lourdes Moñoñongo. Lo importante es la consistencia y saber darle buen uso.

—Porque a veces los más modestos dan grandes satisfacciones.

—Ay, sí, y si son un poco torcidos, tampoco pasa nada.

Una novicia deja caer el rosario.

La Madre Superiora se santigua.

—¡Hermanas, por el amor de Dios, recordad en qué convento vivís!

—Sí, madre.

—Naturalmente, madre.

—Solo hablábamos de los nabos del huerto.

—Ya. Como siempre.

🕯️ Anotación de Aurelius

Esta noche no ha sucedido nada digno de mención.

La tila aún estaba templada. El fuego ardía con dignidad. He recuperado un libro que daba por perdido desde hacía años.

No he oído ninguna risa procedente del Desván Prohibido.

No pienso preguntar por qué.

La Providencia, a veces, concede pequeñas misericordias a los hombres cansados.

Lo considero un regalo.

✒️

Aurelius, cronista de El Desván