Sor Castidad

—Señor.

—No soy digna de comprender todos vuestros misterios.

—Ni tampoco los de los nabos.

—Pero veo que Sor Patata de Lourdes Parruset y Sor Piedad de los Dolores Absurdos se ríen mucho cuando trabajan en el huerto.

—Y pienso que la alegría también debe de ser un don vuestro.

—Concedednos una cosecha abundante.

—Unos nabos humildes.

—Pero bien proporcionados.

—Y, si es vuestra voluntad, que sean firmes, sanos y de buen corazón.

—Que nadie los desprecie por su tamaño.

—Porque Vos amáis a todas vuestras criaturas.

—Incluso a las más modestas.

(Pausa.)

—Y si mis hermanas vuelven a reírse otra vez…

—Hacedme comprender la gracia.

—Porque todavía no he terminado de verla.

—Pero sé que está ahí.

—Amén.

Su Excelencia Cassanovus NAPPIUS

Último señor de Vallefisgón.

Hombre de educación exquisita, recursos limitados y un perfil inconfundible.

Orgulloso guardián de un castillo que se desmorona con una elegancia admirable.

Defensor incansable de las tradiciones familiares.

Y poseedor de la nariz más distinguida del Empordà.

Según la leyenda, su perfil fue utilizado durante siglos como reloj de sol.

La familia jamás ha desmentido semejante afirmación.

Su Gracia Amadeus Culerus

Residente honorario de Vallefisgón desde hace tanto tiempo que nadie recuerda cuándo llegó. Ni él mismo.

Hombre de conversación agradable, modales impecables y una habilidad natural para ocupar el sillón más cómodo del castillo.

Cada jueves disputa una larga partida de ajedrez con Su Excelencia Cassanovus Nappius.

Ninguno de los dos recuerda quién ganó la primera.

Y, por respeto a la tradición, jamás se lo han preguntado.

Aura belmonte

Cebollasuegra con criterio y residente accidental de Vallefisgón.

Influencer especializada en belleza vegetal, autocuidado emocional y contenido espontáneo.

https://www.instagram.com/cebasogreambcriteri

Para más información, fotografías y colaboraciones con marcas:

Posee un peinado de cebolla de gran complejidad arquitectónica.

Es capaz de hacerse treinta y siete selfis durante una sola partida de ajedrez.

Tiene más seguidores que dinero.

Y más criterio que paciencia.

Convento de la Inmaculada Discreción

«Silencio, oración y otras actividades de difícil clasificación.»

Hogar de la Madre Superiora Sor Paciencia.

Residencia del Fray Aurelius, cronista oficial, y del paciente Fray Gregorius.

Casa de Sor Castidad.

Y refugio, desde tiempos inmemoriales, de Sor Patata de Lourdes Parruset y Sor Piedad de los Dolores Absurdos, dos hermanas convencidas, con absoluta sinceridad, de que la discreción es una de sus principales virtudes.